GALERÍA
la historia ilustrada de un pueblo cubano

domingo, 10 de abril de 2011

Circa 1890: La fábrica de tabacos "La flor de Trespalacios"

Circa 1890: La fábrica de tabacos "La flor de Trespalacios" del asturiano Don Segundo Trespalacios (más abajo), hermosa edificación colonial ubicada en lo que un día sería la escuela pública no. 2 para varones en la esquina de las calles 8 y 9. Antonio Romero, Jr. comparte con nosotros una interesante anécdota de su bisabuelo, originalmente publicada en Santiago de las Vegas en Línea el 19 de agosto de 2007:

"Esto que les voy a contar me lo contó Edilia Díaz, hija de Edelmira Trespalacios. Este relato me lo hizo hará unos siete u ocho años, tal vez diez.

Mi bisabuelo por parte de madre, Don Segundo Trespalacios, nacido en Asturias y padre de mi abuela Angelina Trespalacios, tenía su fábrica de tabacos en la calle 8 esquina a 9, lo que años después fue la escuela publica no. 2, donde cursé del primero al cuarto grado. Tengo entendido que le decían "la casona". La fábrica y los tabacos eran de marca "La Flor de Trespalacios".

Mi bisabuelo, aunque español de nacimiento, deseaba que Cuba fuera libre como muchos españoles viviendo en la isla. Creo que además del sincero cariño que ya sentián por Cuba también estaba el hecho de que España les cobraba más impuestos a los que tuvieran negocios en la isla.

Debido a esto, Segundo muy calladamente ayudaba a la tropa de Juan Delgado con dinero para la lucha de liberar a Cuba de España como muchos españoles ya hacían.

En aquella época habían muchas vegas de tabaco alrededor de Santiago y por eso nuestro pueblo se llamó Santiago de las Vegas. Mi bisabuelo tenía alquilado una finca que estaba al sur de la calle 17, o sea lo que es ahora Tessie. En esta finca el cultivaba todo el tabaco que se usaba en su fábrica.

Desgraciadamente unos cubanos muy radicales la cogieron con hacerle daño a todo español en la isla creyendo que iban a agilizar la libertad de Cuba, y conscientemente o inconscientemente le dieron fuego a su vega.

Cuando Juan Delgado supo esto, descubrió quienes habían sido y creo que fueron ajusticiados.

Mi bisabuelo se arruinó, perdió la fábrica y se enfermó; y creo, según me contó Edilia, que llegó a morir del disgusto tan grande que le causó el perderlo todo".

3 comentarios :

  1. Quien escribe este magnifico comentario

    ResponderEliminar
  2. Rose Bagley (Rosario Lescura Diaz)17 de abril de 2011, 18:32

    Gracias por la publicacion de este articulo al igual que muchos otros. Pues es una historia no conocida por mi. Hay tantas cosas que estoy aprendiendo y recordando de Santiago de las Vegas. Yo me fui de Cuba a los 12 años, y desgraciadamente no conozco mucho. Algo se me ha olvidado con el pasar de los años, pero lo que recuerdo, lo recuerdo con amor. Y añoro aquellos tiempos ya idos.

    ResponderEliminar
  3. This is great. I guess there are not many comments about the old Santiago de las Vegas, only memories remain there, nothing tangible, everything seems to have become rubble, the sense of the old Santiago is lost or almost totally lost, and the main thing... the people... the people of Santiago have passed away... This man Segundo was my great great grand father..., the man and the house were two original pieces of Santiago, like many other people. Only memories linger thru the streets of Santiago today.

    ResponderEliminar