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la historia ilustrada de un pueblo cubano
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viernes, 22 de marzo de 2024

Sin fecha: La Dominica y la mejor croqueta de Cuba

Década del 1950: Vista de La Dominica, clásico restaurante santiaguero ubicado en la calle 11 y distinguido por servir "la mejor croqueta de Cuba", y de su vistoso letrero. En este artículo publicado en 2010 compartimos la entrevista que le hicimos a Evelio (Tata) y Evelio (hijo) Carballo en Londres ese mismo año, en el que Evelio (hijo) comparte, según sus recuerdos, la receta de este rico manjar. Aquí puede ver el vídeo de dicha entrevista con estos buenos santiagueros que ya no están con nosotros, pero cuya memoria perdura en nuestro pueblo virtual. 

La imagen abajo a la izquierda es de la carnicería La Competidora, de Miguel Ángel León, de donde los hermanos Angulo, propietarios de La Dominica, obtenían las carnes y embutidos para su elaboración.

¡Buen provecho!

martes, 7 de junio de 2022

Década del 1950: Bar Royalty con dueño y familia Tuero

Década del 1950: Vista del Bar Royalty de Santiago de las Vegas, en la esquina de las calles 2 y 13 frente al parque de Juan Delgado. Es de notar el anuncio político que reza "Para representante: Víctor A. Beltrán".

Dice nuestra amiga Lucía Álvarez desde Madrid: "Encontré esta foto donde aparecen Junco (con gafas) dueño del Bar Royalty, Emilio Prieto (padre), y algunos integrantes de la familia Tuero de la calle 2. ¿Reconoce usted a estos santiagueros tan elegantes?

Imagen por cortesía de Lucía Álvarez

domingo, 9 de octubre de 2011

El Bar "Los Tres 000"

Década 1950: Fachada del moderno y confortable bar y restaurant "Los Tres 000" de la calle 4, propiedad del Sr. Félix Hernández Alfaro, más conocido en Santiago como “el gordo Félix, el rifero”. Este establecimiento comercial, equipado con los más modernos aparatos en su clase, era uno de los mejores de nuestra ciudad, encontrándose a la altura de los de la capital. Anteriormente ocupó el mismo local el “Venecia Bar” de Evelio “Tata” Carballo, y antes de éste, la muy tradicional cafetería y repostería conocida como "El Central", por muchos años propiedad del comerciante español Celestino Estrada.

Abajo, un grupo de amigos pasa un rato agradable en el bello interior del bar: al frente Roselló, después Amado Herrera (Maninito), nuestro co-fundador Ismael Balido Pérez, y Miguel A. Pozo (Miguín). Ignoramos el nombre del dependiente que aparece detrás.

¿Recuerda usted "Los Tres 000"? ¡Cuéntenos sus recuerdos de este céntrico bar!

martes, 28 de junio de 2011

Ca. 1950: Desfile escolar en la calle 4 entre 9 y 11

Circa 1950: Desfile escolar en la calle 4 entre 9 y 11. En esta vieja imagen se deja ver en perfecta formación la Banda y alumnos de la Escuela Pública No. 1 de niñas, en camino a su participación en uno de los tradicionales desfiles de los muchos que eran organizados por el Distrito Escolar de Santiago de las Vegas en conmemoración de las principales efemérides patrióticas de carácter nacional o local.

Es mucho lo que nos hace recordar con gran emoción esta preciosa vista de un bello como activo día en esta vía pública de nuestro querido pueblo (la calle 4, o Refugio, o Martín Marrero), tan histórica como eterna, que es donde estuvo establecida, entre otros importantes edificios y comercios, la “Gran Casa” de los santiagueros que siempre estará en nuestro recuerdo: el glorioso e inolvidable Centro de Instrucción y Recreo y su Teatro Popular, institución patriótica y cultural de nombre inmortal en la gran historia de Santiago de las Vegas.

Así como apreciamos el pueblo alineado en ambos lados de la calle, comenzando por la izquierda de la fotografía podemos ver el local de la recién establecida Ferretería “La Cubana” de Alfredo Cribeiro y Arturo Morales que, antes de mudarse para el edificio anexo de la esquina, en sus comienzos compartieron espacio con el popular establecimiento de "limpieza y arreglo" de calzados “Salón London”. Éste era propiedad de Manolito Marrero, y según recordamos ahí trabajaba como responsable Cheo Gil, acompañado de los hermanos Cuadra. Uno de ellos, Humberto, por tener un problema en su dicción hablaba muy rápido y a veces no se le entendía. De él nos acordamos por un detalle: su fiel sintonía en el pequeño radio del salón de los programas del popular cantante Vicentico Valdés (famoso intérprete del bolero "Envidia"), al que siempre Humberto escuchaba y tarareaba según atendía a su numerosa y fiel clientela.



Siguiendo nuestro recorrido por el lado este de la calle 4 podemos ver, enarbolando en su frente nuestra enseña nacional, el local de la Escuela Pública No. 1, donde recordamos ejercían como maestras las distinguidas profesoras Esther Lilia Alemán Campos, Sabina Manrique, María Barroso, Belisa Herrera, Nilia Gravier Sánchez, Eloisa Martínez y otras a quien no recordamos.

Continuando nuestro trayecto podemos distinguir el sólido edificio de la Sociedad Aliados Chinos (Casino Chung Wah), prestigiosa institución que agrupaba a la laboriosa y distinguida colonia china de nuestra municipalidad.

Le sigue el local que por mucho tiempo ocupara la muy popular lavandería y tintorería propiedad del estimado comerciante José María Valdés, más conocido como “Julio el tintorero”, quien residió por muchos años en el mismo local con su querida familia. Siempre lo recordamos trabajando en su negocio abierto casi permanentemente, pudiéramos decir las 24 horas del día, o sea como modernamente se cita en el mundo anglosajón de hoy... 24/7 ("twenty-four-seven").

Siguiendo en la misma dirección encontramos las viviendas que en ese entonces ocupaban las familias del Gallego Suárez y su esposa Rosa Cao e hijos, seguida por la profesora Fonseca, esposo e hijos, dos de las pocas familias residentes de la cuadra.

Llegando a la esquina de la calle 11 recordamos a continuación el local de una no muy activa barbería contigua al famoso y concurrido billar de Freire, y colindante con éste, la popularísima fritura y heladería de “Bigote el chino” y su socio José, donde “milagrosamente” y por pocos centavos podías alimentarte con un sabroso helado y una buena ración de bollitos de carita, maní, boniatos, bacalaítos y “majúas fritas”... ¡vaya nostálgico apetito!

Pasando al otro lado de la fotografía identificamos en su extremo inferior derecho, de perfil, la figura de Rodolfo Denis (alias "Plata Bella"), recordado jugador del team de béisbol del C.I.R. de los 1920 y por muchos años eficiente empleado como taquillero del Teatro Popular del Centro.

Siguiendo nuestro recorrido encontramos a la derecha de la imagen la puerta y ventanas de la casa donde residía la familia del joven Mauro Álvarez junto con su padre, que trabajaba para la Compañia Cubana de Electricidad, su mamá y su abuela. Hijo único, de profunda devoción católica, Mauro murió repentinamente siendo aún muy joven no sin antes haber demostrado su gran valía como solidario ser humano, cuando en tiempos muy revueltos y difíciles ayudó a muchos de sus coterráneos con su excelente y detallado trabajo al frente de la documentación y archivos de nuestra Iglesia Parroquial.

Continuando con los detalles de la fotografía, podemos ver en la acera a la derecha, caminando con un característico andar campesino, al asociado y asiduo visitante del Centro “Mr. Pérez”, conocido santiaguero de profesión ingeniero el cual, no obstante su título, era citado por muchos por ese habitual sobrenombre. Su hermana la Dra. Pérez, médico de profesión, trabajó por algunos años en el Policlínico de 7 y 12. Ambos profesionales nunca negaron su humilde origen rural del que socialmente siempre mantuvieron sus campechanos hábitos y aún su forma típica de hablar, no obstante alguna que otra timidez.

Prosiguiendo en nuestro recorrido, a la derecha de la fotografía se deja ver el sólido edificio de la entonces Farmacia Díaz, propiedad del Dr. José Díaz Garbalosa (Pepito), estimado profesional, siempre cordial en su trato, miembro a su vez de una muy distinguida y antigua familia santiaguera. Es justo el mencionar que en este céntrico local estuvo situada, en la década de los 1920 y principios de los 30, la Farmacia Valdés, así como por poco tiempo a finales de los 1940 un pequeño servicio de comidas o fonda.

Siguiendo nuestra fotográfica narración llegamos al local del “Venecia Bar”, cuyo letrero lumínico se proyecta sobre la calle anunciando la venta de café y lunch, negocio que por espacio de unos dos años fuera propiedad de Evelio “Tata” Carballo antes de que éste lo vendiera a Félix Hernández Alfaro, más conocido en Santiago como “El Gordo Félix, el rifero”, quien inauguró en el lugar un nuevo y renovado establecimiento al que denominó “Bar Los Tres Ceros” (abajo, pocos años después).

En el Bar 000, Roselló, Amado Herrera (Maninito), Ismael Balido y Miguel A. Pozo (Miguín). 
Es significativo el señalar que a estos dos comercios, anteriormente mencionados, les precedió en este importante lugar la muy tradicional cafetería y repostería conocida como “El Central”, por muchos años propiedad del respetable comerciante español Celestino Estrada, de grata recordación en nuestro pueblo por su probada laboriosidad y conducta acrisolada.

Algo que nunca olvidaremos de la cafetería “El Central” de Celestino será lo delicioso de muchos de los productos de repostería que allí se producían, entre ellos, el famoso y riquísimo “panqué de Caracas”, elaborado con una receta especial con la nata de la leche, lo que los mantenía por días y días suaves, dulces y apetitosos; asimismo otra de las golosinas que nunca olvidaremos serán los ricos “merenguitos” que eran las delicias de grandes y chicos en aquel querido Santiago.

Continuando en este imaginario viaje que esta bella estampa nos ha proporcionado, pasamos por la acera frente al augusto, hoy vacío, lugar que siempre nos recordará a nuestro Centro, para llegar al espacio que desde los finales de los 1930 y principios de los 40, ocupara la popular Caficola (a la derecha), propiedad del estimado comerciante Sr. Manuel Rodríguez, y que por ende existió por varios años al lado del histórico edificio del Centro de Instrucción y Recreo.

Fué en este mismo lugar donde más tarde, a principios de la década del 1950, se estableció el exitoso Bar-Cafetería “Los Dos Hermanos”, propiedad para entonces de Evelio (Tata) Carballo con la eficiente colaboración de su hermano Onelio, queridos y bien recordados comerciantes de nuestra comunidad que se hicieron famosos por sus más de una docena de distintos sabores de batidos hechos en su mayoría de frutas naturales.

Prosiguiendo nuestro recorrido hacia la esquina de la calle 11 recordamos que al lado del "Bar de Tata” existió en los últimos años un tren de lavado de chinos, al que precedió una fonda de los mismos nacionales. A ambos comercios lo sustituyó finalmente el establecimiento de mueblería y efectos eléctricos de "Olivera y Carballo", del que eran propietarios los entonces jóvenes Armando Olivera y Erbio Carballo.

Finalmente llegamos a “La esquina de 4 y 11” – tan santiaguera como la imagen del Patrón Santiago, como la bautizara nuestro dilecto amigo y coterráneo, Leonardo Gravier.

En ésta, la más importante y famosa esquina de nuestro pueblo, estuvo establecido por muchos años el conocido y renombrado Bar-Cafetería “La Central”, comercio que principalmente por su estratégica localización disfrutó siempre de una alta y estable clientela que constantemente transitaba por su lucrativo negocio.

Quién no recuerda las famosas “galleticas preparadas” de La Central, sus sándwiches cubanos, sus medias noches... Su vidriera que daba a la calle 4 para la venta de billetes de lotería y otras chucherías... Su pequeño Salon Pullman donde se hacían reuniones de familias o de amigos, que se encontraban para tomarse una que otra “cervecita”.

¿Y quién no recuerda cada tarde, en la esquina más popular de nuestro pueblo, junto a la vidriera de “La Central”, el tradicional e histórico carrito de José “El Gallego” con su venta de sus famosas fritas?

Hasta aquí los queridos recuerdos que nos trae una bella estampa, que por el milagro de la fotografía nos hace revivir, una vez más, aquel Santiago de ayer en su época de oro.

Carlos Valiente Romero

lunes, 20 de junio de 2011

1947: El quiosco del Parque Nuevo en Navidad

1947: El quiosco del Parque Nuevo (Juan Delgado), en la esquina de las calles 13 y 4, popularmente conocido como el “Quiosco de Berardo”, tal como resplandecía en la Navidad de 1947.

En esta imagen nocturna, tomada a cierta distancia desde los portales de la Ferretería Garrigó, no es fácil el identificar a los allí reunidos; no obstante podemos reconocer, hacia el centro de la misma con su característico y sempiterno sombrero, la figura de Flores, el popular santiaguero afectuosamente conocido por todos como “Chori el limpiabotas”, el cual mantenía su conocida silla para la limpieza de calzados anexa a este famoso establecimiento.

Asimismo nos parece reconocer, tercero a la izquierda del “Chori”, al estimado santiaguero Rogerito Díaz Garbalosa, al frente del cual aparece un niño. Más adelante, a la derecha de la foto, llevando una corbata y elevándose sobre el mostrador, reconocemos al popular propietario del bien surtido “Quiosco de Berardo”, el apreciado comerciante Sr. Berardo Álvarez Pérez, cuyo nombre, a pesar del tiempo transcurrido, aún sirve de identificación a este histórico y popular establecimiento.

Finalmente podemos identificar de pie, cuarto a la derecha de Berardo, al prestigioso comerciante santiaguero Sr. Santos Lucio Lima, relevante hombre de negocios quien entre sus actividades cívicas fuera destacado presidente del Casino Español y Club de Leones de Santiago de las Vegas, así como en su exitoso trabajo comercial, representante exclusivo para Santiago y su comarca de la famosa Cerveza Cristal, renombrado producto de la gran empresa cubana Cervecería La Tropical de fama mundial.

Como conclusión, llegando al centro del extremo derecho de la fotografía, vistiendo de traje gris y corbata a rayas, nos parece reconocer al distinguido comerciante santiaguero Sr. Emilio Prieto Nardo, quien fuera laborioso co-propietario de la afamada tienda de ventas de calzados “Ingelmo”, localizada en la calle 13 casi esquina 8 de nuestra ciudad.

Carlos Valiente Romero

martes, 7 de junio de 2011

1947: El bar "Los Villalobos"

1947: El bar "Los Villalobos" de Santiago de las Vegas. Dice el pie de grabado que acompaña la imagen original, con el título de "Comerciante Progresista":

"El conocido establecimiento 'Los Villalobos', de la calle 13 esq. 10, ha mejorado notablemente su servicio en obsequio de sus numerosos clientes. En la foto vemos a sus valiosos y gentiles empleados, en unión del Sr. Gervasio Díaz, su propietario (a la extrema derecha de la imagen), que gustosamente posaron para 'Heraldo Santiaguero'".

Como se refiere el anterior pie de grabado, tal como fue publicado en “El Heraldo Santiaguero”, decano de la prensa local, el popular establecimiento de cafetería “Los Villalobos”, por muchos conocido también como “Los Tres Villalobos”, fue un comercio que principalmente por arriba de sus competidores disfrutó en la décadas de los 1940 y 50 de una alta y estable clientela que constantemente transitaba por su lucrativo negocio, que era una de las paradas obligadas de todos los ómnibus que regularmente cubrían las rutas desde Santiago de las Vegas y pueblos limítrofes con la capital.

Su propietario, como lo muestra esta fotografía de 1947, era el Sr. Gervasio Díaz, respetado y solvente comerciante de origen español, que más tarde, a finales de los 1950, llegara a ser presidente de la Cámara de Comercio local así como exitoso dueño del “Moderno Bar”, céntrico establecimiento situado en la esquina de las calles 11 y 6, frente a la Casa Consistorial (Ayuntamiento de Santiago de las Vegas). Ahí se hizo muy popular la venta de las famosas y deliciosas empanadas del “Bar de Gervasio”, conocidas como “discos voladores”. Finalmente es justo el recordar junto al Sr. Gervasio Díaz a su esposa la bondadosa dama Sra. Delia Menéndez, padres a su vez del destacado pianista santiaguero Modesto Díaz Menéndez, todos ellos vecinos de la calle 4 entre 15 y 17 de aquel nuestro Santiago de ayer.

Sobre el mostrador aparece una gigante "Cafetera Nacional", famoso equipo de fabricación nacional de la marca conocida con el mismo nombre, ofreciendo en todos los comercios y cafeterías cubanas el poder disfrutar del “rico cafecito cubano” que pudiéramos decir es prácticamente una bebida nacional.

Carlos Valiente Romero

sábado, 16 de abril de 2011

1930: Anuncio del bar "La Dominica"

1930: Anuncio del bar "La Dominica", obra del prolífico dibujante santiaguero José (Cheo) Barreiro (a la derecha). Las mayúsculas "L" y "D" muestran una fuerte influencia del Modernismo, o Art Nouveau, mientras que el peinado de la joven es clásico de la década de los años 20. Años después y bajo nuevos dueños, los hermanos Angulo, La Dominica sería conocida por sus croquetas, "las mejores de toda Cuba".

domingo, 12 de septiembre de 2010

Circa 1940: La "Caficola" de la calle 4

Circa 1940: El Sr. Manuel Rodríguez, bien recordado comerciante santiaguero, propietario de la popular "Caficola" que a finales de los 1930 y principios de los 40 existió al lado del histórico edificio del "Centro de Instrucción y Recreo" en la calle 4 entre 9 y 11 en Santiago de las Vegas.

Como parte central de esta fotografía se destaca la torre o fuente de distribución (iluminada en el tope), de por lo menos (6) distintos sabores que hacían las delicias de grandes y chicos que preferían el consumo de estas bebidas carbonatadas tan populares como baratas, ya que en las décadas de los años 1930 y 40 del siglo pasado, consumirlas no pasaba de 2 ó 3 centavos el vaso.

Fue en este mismo local, al lado del Centro, donde más tarde en la década de los 1950 se estableció el exitoso Bar-Cafetería "Los Dos Hermanos", propiedad, para entonces, de los hermanos Evelio (Tata) y Onelio Carballo, queridos y bien recordados comerciantes de nuestra comunidad que se hicieron famosos por sus más de una docena de distintos sabores de batidos hechos en su mayoría de frutas naturales.


Imagen de la colección de Lucía (Rodríguez) Jiménez.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Circa 1943: Reunión de la Asociación de Corresponsales y Prensa Local de Santiago de las Vegas

Circa 1943: Reunión de la Asociación de Corresponsales y Prensa Local de Santiago de las Vegas. Entre otros podemos sólo identificar en la primera fila de izquierda a derecha: 2do. lugar, José Lugo (Luguito); 4to. Manuel Perera Fundora y Panchito del Amo, ambos representando a la Revista Antorcha; entre ambos el Prof. Arsenio J. Alemán Campos; le siguen Rubén Pérez Chávez; el Dr. Gabriel Gravier Delgado; y el periodista e intelectual Francisco Simón Valdés (Panchito), del Semanario Géminis. En la fila superior reconocemos entre otros de izquierda a derecha, en 2do. lugar a Ángel Borbolla del periódico "El Auténtico", y a la extrema derecha en los dos últimos lugares a Marat Simón Pérez-Rolo y Herminio Suárez Figueredo.

El lugar de la reunión creemos reconocer que haya sido el muy visitado Salón para Familias de la afamada Cafetería y Dulcería "La Dominica" en la calle 11 entre 6 y 8, en esa época propiedad de los hermanos José y Manuel Rodríguez, muy queridos y bien recordados comerciantes de aquel Santiago de ayer.

Finalmente y como cosa curiosa observe a la izquierda el espejo y "sombrerera" donde colgaban los visitantes sus sombreros de casi obligado uso en el buen vestir de la época.

Imagen de la colección del Dr. Alfredo Escarano.

miércoles, 21 de enero de 2009

Sin fecha: Vista del Kiosco aledaño a la Iglesia

Sin fecha: Vista del kiosco aledaño a la Iglesia Católica. Reconocemos en ella, el primero a la izquierda, Evelio de Armas, (Quivicán). El Sr. Nidio Hernández, con casco y a su lado el Sr. José Badía, al lado del cual está el Sr. Luis Díaz; detrás del mostrador el Sr. Berardo Alvarez, propietario del kiosco; con uniforme de los Omnibus Aliados, el Sr. Rosete y a su lado, a quien lamentamos tener que nombrar por su apodo, ya que desconocemos su nombre "El Chorizo", quien se dedicaba en ese lugar al lustre del calzado. El niño que aparece en la foto es Aaron Rosenbaum, hijo del dueño de la Tienda "La Casa Grande", que estaba ubicada en la calle 13 esquina a 6, y a su derecha el Sr. Manuel del Risco. ¿Conocen a alguien más? Por favor, digannoslo.

jueves, 8 de enero de 2009

miércoles, 24 de septiembre de 2008

El Bar-Cafetería Leomar

Bar-Cafetería Leomar, nombrado así por sus propietarios Leobaldo González, quien aparece en la foto y Margot Alvarez, esposa del mismo.

El Bar Royalty

Década del 1950. El Bar Royalty. A la derecha, Leovaldo González.

Amigos en el "Rincón Criollo"


Década del 1950: Miguel A. Pozo Salazar (Chacho), junto a Amado Herrera (Manino) en el "Rincón Criollo". Detrás del mostrador, Lorenzo Fabelo; desconocemos el nombre de la otra persona.

sábado, 2 de agosto de 2008

Grupo de amigos celebrando en el Bar 000

Década 1950: Grupo de amigos en el Bar Los Tres Ceros. Al frente Roselló, después Amado Herrera (Maninito), Ismael Balido y Miguel A. Pozo (Miguín). Ignoramos el nombre del dependiente que aparece detrás.

miércoles, 16 de julio de 2008

El bar "La Dominica"


Década del 1920: El bar La Dominica, intachable en su limpieza y en el vestir de sus clientes. Cuando hallamos la foto en el archivo de la iglesia, traía una nota que identificaba a Pepe y Ulises, sin dar más detalle; si usted puede identificar a éstas u otras personas en la fotografía, le agradeceremos su colaboración.

Imagen del archivo de la Iglesia de Santiago de las Vegas

domingo, 13 de julio de 2008

El bar "Los Dos Hermanos"

Década del 1950: Un grupo de santiagueros en el bar "Los Dos Hermanos", que estaba situado en la calle 4 entre 9 y 11, al costado del Centro de Instrucción y Recreo. En la foto, el primero a la izquierda es Amado (Maninito) Herrera Artigas; le siguen Marquetti (no recordamos su nombre), Domingo Vilalta (Mimino) y su hijo Manolito; un joven desconocido; Miguel A. Pozo (Miguín), y delante de él "Cuco" Montoto y Miguel Ángel Pozo Salazar. Detrás del mostrador vemos al propietario del establecimiento, el Sr. Evelio Carballo, conocido por "Tata".

Imagen de la colección de Amado Herrera Artigas